Salvese Quien Pueda


Somos porque nos ven, somos porque nos escuchan. Entonces si somos porque nos ven, y somos porque nos escuchan...somos tantas cosas diferentes como las muchedumbres que integran esas multitudes, que nos ven y que nos oyen...
Mostrando entradas con la etiqueta Expulsado de la Escuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Expulsado de la Escuela. Mostrar todas las entradas

7 nov 2013

El disfraz de una casa sin objetos

por Exequiel Arrúa 
 Quizás el desorden, tal vez la falta de ubicación mental, fue lo que a Cándido le genero el rechazo a su hogar de momentos, a sus habitaciones y a su lugar, el cual no supo integrar a su ser.
No supo nadie hablar algo concreto sobre la composición de aquel bunker solitario, el cual no fue ubicado en ningún tiempo, y el espacio dejo las puertas abiertas para que cada individuo lo ubique donde le quede mas cómodo a la imaginación. Una tarde en simultáneo a una guerra nuclear Candido decidió tirar por la ventana el cenicero de mármol antiguo porque ya no toleraba escuchar más la voz de aquel objeto. El recipiente acecino de purillos cada noche de domingo le susurraba muy tiernamente los secretos de cada cigarrillo apagado, le recordaba los miedos de inhalación de humo y las tantas risas fingidas de esas penumbras que a Candido tanto le pesaban. Los días transitaban la orbita del espacio común, y fueron las fotos las inquietas de palabras las que conversaban entre si cada tarde. Sobre la mesa ratona del rincón de la sala, el abuelo Gervasio le narraba a la tía Celina las controversias de los tiempos perdidos, y cada vez que el sol caía cantaban juntos las canciones más bonitas que supieron compartir; y si bien los retratos nunca se movieron candido necesito romper las imágenes que tanto apreciaba para poder callar sus voces. Fueron solo segundos de silencio, ya que a los pocos minutos cada foto de la inmensa casa comenzó a cantar los recuerdos mas recordados hasta que el lugar se convirtió en un teatro repleto de gente inexistente, y en medio de una confusión confundida Candido quemo cada una de las fotos que el tanto quería. Jornadas de paz interior su adueñaron de Candido a tal punto que en los días de lluvia se creía un rey. Al tiempo, sumergido en proyectos laborales y expectativas que habían logrado paralizar su esencia de pereza; candido pasó largas horas frente al televisor pero ni así pudo ignorar los movimientos de la mesa de roble que estaba en la cocina.  Las sillas no se movían pero el veía movimientos. Galo y Genaro, sus amigos de siempre los cuales no veía hacia ya doce años, se sentaban junto a él a mirar el informativo del medio día y le cebaban mate, mates que el se negaba a tomar. Su padre, David, desde la punta de la gran mesa contaba historias, aquellas historias que le narraba de pequeño en las tardes de abril con el fin de convencerlo para que al día siguiente Candido quisiera ir a la escuela. Después de intentar no verlos infinidades de veces, la mesa paso a formar parte de un comedor comunitario. El desequilibrio ya implantaba la duda en cada rincón de la casa, pese a eso Candido presentía que solo allí estaba la realidad, o al menos su realidad.  Una mañana cualquiera, de esas que sufren ausencia de momentos recordables, comenzó a ver a Adaluz frente al espejo de la habitación sonriendo como solo se ríe en momentos pleno de felicidad. Ella había sido la luz de los jardines del amor, ella supo motivar las ganas de un querer, querer que hace ya tiempo se había marchado, dejando a Candido ausente de momentos felices. Adaluz se mostraba antes los ojos de Candido posando con las prendas que solía ponerse cuando caminaban por la plaza los sábados por la tarde, y con su sonrisa encantadora lo miraba fijo a los ojos contándole cuando lo quería y que sin el, el sentido perdía sentido. Paralizado en ese sentimiento, el cual siempre vivió en el, destrozó con sus propias manos el espejo. Pero esta vez la ruptura del objeto no fue la solución, ella continuo en su imaginación. Para evitar los posibles confronto con los objetos del lugar, dejo su casa prácticamente vacía, solo se permio quedarse con la cama y la radio, la cual escuchaba casi todo el día esperando la grata noticia de que sus recuerdos se hagan presente como realidad. Su sueño, su andar y su vida solo eran su casa, su casi vacía casa. Y cada tanto, cuando la soledad se hacia ver recurría a un pedazo de espejo que había guardado para no perderla definitivamente a Adaluz. Merendaba junto a ella, y juntos miraban la caída del sol por el gran ventanal que daba a la avenida mientras ella escribía cartas que describían de manera exacta cada momento que juntos compartieron. Los días eran eternamente largos, Candido los acortaba con pastillas y sueño prolongado, y cada vez que despertaba su necesidad de imaginarla crecía. Así, la realidad se convirtió en adormecerse donde lo encuentre la noche y en sueños que soñaba despierto. Una mañana muy temprano, mientras el sol brillante se asomaba, recibió una carta de Adaluz, en la cual le contaba de su vida, sus proyectos y su hermosa familia. Entre textos cariñosos e indiferencia absoluta le describía lugares y momentos de su vida, le contó también de sus hijos y de los sueños que a ella la movilizaban.  Candido, acorralado en melancolía y amor desesperado intento buscarla por la inmensa casa pero jamás la encontró. Fue así que en solo segundos descubrió lo que hacia meses no podía ver, en tan solo un instante logro percatarse de la realidad. Realidad de la cual Adaluz se había ido hace ya mucho tiempo. Sin reacción y paralizado en un estado neutro prendió la radio para seguir enterándose de lo que realmente pasaba en su presente. Y a medida que el flash de noticias desarrollaba un tema el acompañaba el relato con una pastilla buscando dormirse y despertar en su ficción. Habiendo pasado largas horas de noticieros esperando que algún informe lo vuelva a su realidad, abrazo la carta de Adaluz para ya no despertar si quiera en su vida imaginaria.



21 oct 2013

Desde lejos no se ve


Por Exequiel Arrua 
Han sido tantas las veces   que entendimos como un juego al vivir que la comparación se ha dado vuelta, y hoy jugamos a la vida y vivimos jugando. Y si no es esta una posibilidad, entonces como entender el rompecabezas de los valores alterados, si el factor de la interpretación es capas de darle forma a la desviaron desviada.
Los enojados están regulando el lenguaje, los alineados son incuestionables, los distraídos están más confundidos que nunca, los despreocupados por el momento viven, y los parciales son fáciles de juzgar.

“los cercano acerca, y lo lejano aleja”.  Es así que los episodios están envueltos de momento por locomotoras, vías, personas y conjugaciones interminables sobre de dichos factores. Estamos esperando la resolución de lo que ya paso, la tercera resolución de un episodio sin responsables claros, donde la tentación parce haberse hospedado en la interpretación de los toma decisiones. Entonces las voces se multiplican intentando explicar su versión siempre desde un punto favorable y con ausencia de responsabilidad. Estamos lejos.
Estamos lejos porque mientras los adelantos de la nueva serie locomotoras raras ocupa nuestras vidas, pegado a nosotros, en tu barrio, en la cuadra, en tu familia, en vos; siguen ocurriendo cosas malas y buenas, pero a su vez nosotros estamos lejos, estamos enfocados en el desenfoque y ni siquiera nos percatamos que todo forma parte de un plan, quizás no ideado por alguien, pero un plan al fin.
Estamos cerca de ser licenciados en opinologia, tenemos algunos cursos acelerados para entender al otro, y el lugar ocupado por las creencias religiosas esta siendo desplazo por el canibalismo que no tiene si no otro objetivo que alienarnos para que llegado un dia nadie logre entender nada. Estamos en todas partes menos donde tenemos que estar.

A lo mejor tendríamos que hacer un esfuerzo por asistir a tiempo a la conciencia, quizás el deposito de las vacaciones tendría que estar dirigido a  una nueva dignidad.
Dejemos de mirar ese plan perfecto para idear uno. Si observamos quizás logremos ver la posibilidad de hacer algo sin tener que viajar hasta la imposibilidad de participación.  Y en el caso de encontrarnos con algunas de estas variantes pérdidas, reflexionemos a tiempo y no confundamos hacer con poder. Pues la única virtud que debe brindarnos ese tipo de poder es la tranquilidad de reconocernos como personas pensantes que se mueven por necesidad de movimiento, y no por estrategia.





  

14 oct 2013

Los cuentitos que Anteojitos censuro


Por Exequiel Arrua 

Largo y extenso debate, complejo, interesante y hasta algo divertido; podrían ser buscarle la lógica a la razón. Imposible vernos  razonando objetivamente lo que incorporamos a consecuencia de un lugar, un lugar de los incontables que existen el en globo.
Hace miles de años existe el engaño, la mentira, el desinterés. Hace innumerables mundos que buscamos una solución, y la respuesta no esta, y quizás, no este concretamente expresada nunca.
Al intentar el análisis de sucesos podría ser compatible al movimiento de las masas, que corren siempre detrás de objetivo ilusionándose con que refutaran lo que se demostró de todas las maneras posibles. De no hacer dicha evaluación mi no se que, eso que me moviliza, y me caracteriza como ser casi raro que intenta sobrevivir dentro de las distintas masas; me lleva a pensar en el generador principal de los nuevos hombres.

Establecimiento, es la palabra neutral que mas encaja dentro del no cumplimiento de aquello que debería ser.
Un establecimiento puede ser, una casa, un lugar de recreación, una iglesia de cualquier tipo  de religión, un mercado o puede también intentar parecerse a una escuela.

Abrazados a este último ejemplo de establecimiento vamos incorporando las piezas casi inamovibles que necesita nuestro conocimiento para hacer funcionar la razón. Aquí, a pesar de las resistencias, terminamos siendo lo que somos, somos solo si terminamos, y corremos el riesgo de no saber y terminar de todos modos. En estos lugares el mundo entero deposita la información necesaria para las generaciones futuras, aquí se seleccionan los detalles del cuento oficial, aquí dicen contarte la historia.
Cuando erramos pequeños aprendíamos de nuestros orígenes por medio de imágenes, recortes  y pinturas agradablemente prolijas que le daban color a aquello que mas de uno no entendió. Las clásicas revistas educativas te ofrecían la didáctica y retrasada tarea de recortar un venado, una planta y un indiecito. Te relataban los hechos de la historia de la misma manera que nos enseñaban Manuelita, y todo esta ubicado en años perdidos que ningún niño podía imaginar.
Personalmente, asocio el término de Culturas Originarias a los últimos años de nuestro País, pues siempre estudie sobre los indios, sus desubicadas maneras de vivir, y su incomprensible lengua que resultaba incompatible con el “hombre blanco”.
 Nadie tuvo el tupe de hacerme llegar el dato de que aquellos hombres desubicados aun continuaban transitando estas tierras. Me hablaron de Hiroshima, de los soviets, de la dictadura y otros tantos hechos lamentables. Sin embargo, ningún 11 de setiembre me contaron del odio de Faustino, se olvidaron de decirme que la bondad que percibió en América Cristóbal fue lo que lo llevo a volver esclavos a miles de hombres libres. Señorita nos salteamos la parte del programa que refiere a la conquista.

Hacia doscientos años que desde Oceanía y Asia habían llegado a estas tierras. Entre los años 300 y 900 los mayas tuvieron avances extraordinarios en la cultura, hubo matemáticos y científicos, existía el arte. En 1325 los aztecas tuvieron su auge fundando Tecnochitlan, la ciudad más grande y poblada del mundo de aquel entonces. Pocas palabras, apenas oraciones, de hechos que colectivamente se olvidaron de contarnos. De que descubrimiento hablan, si ni siquiera nos conocemos íntegramente nosotros mismo.

De todas maneras no es lo único que se tergiverso, hay interminables sucesos que sin que nos demos cuenta los fueron alterante a tal punto de convivir hoy con versiones de lo que paso desconociendo la verdadera verdad. A lo mejor esta hipócrita manera de creer saber lo que por momento pareciera que ni siquiera nos interesa, ya se legalizo y no me entere. Es así que  sigo observando las múltiples cinturas que van esquivando el hecho para poder armar el cuentito renovado pero por siempre mentiroso y desinteresado en el progreso del todos los hombres

9 oct 2013

El poder de destruirte

Por Exequiel Arrua 

Saltaba el iluso en el mismo lugar, escribía a la par sus gritos en la hoja, e intentaba guardar en el cajón del tiempo maldito las ganas locas de volver el tiempo atrás. Miraba las miradas, escuchaba las voces que hace tiempo dejaron de sonar, balbuceaba versos atropellados que no pedían permiso para en el aire perderse, mientras las profecías se cumplían como dijo el anciano aquella vez, “tu mismo tienes el poder de destruirte”


Mientras esto pasaba golpeaba su puerta una bella dama  .



-el día, que casualmente es parecido a todos, me trajo esta tarde hasta aquí, ¿seria tan amable de facilitarme la entrada? Dijo Ángeles Dudel.



-no entiende mi perdida razón la presencia de su desconocido rostro, le cedo el paso bella dama, pero mi miedo presenciará la charla.- Contesté con palabras vacías y dejé que se introdujera en las ruinas de mi aldea.



Elogiando las pinturas básicas que cuelgan de mi pared, entró tatareando palabras casi mudas. Tomé una silla del respaldo ubicándola a su comodidad para que pueda monologar sus intenciones y se valla rápidamente.
Mientras su mano suave encendía aquel tenebroso cigarrillo mi angustia crecía a pasos agigantados, pero a la par comenzaba a moverse dentro de mí la curiosidad de escuchar su relato. 
Mi corazón latía al ritmo del choque de su dedo índice contra la mesa mientras ella despedía de su boca palabras, palabras que al combinarse describían mi demora en aquel parque, aquel doce de mayo, donde nació mi primera frustración. Intenté detenerla para que no comience el desgarro interno que se aproximaba casi de inmediato. 



-quieres escuchar, si me callo no tardarás en motivar mis palabras nuevamente, asi que evitemos demoras y prosigamos.- Dijo Ángeles con una voz sentimental.



Siendo sus palabras la verdad de mi sentir, suspiré de manera profunda afirmando con mis ojos que podía continuar.
Seducido con su cigarrillo tenebroso compartimos ese vicio y en minutos Ángeles instaló en mí sus interrogantes para que pudiese y desee seguir escuchando de su dulce boca lo que tenía para decir.
Me paseó por recuerdos bonitos para explayarse en los finales sin sabores hasta llevarme a la noche casi irrecordable de aquel setiembre extrañamente frío. Marcó cinco ítems cruciales de aquel momento y luego sólo sonrío…
Apretando los dientes para no dejar salir mi angustia, que para ese momento era incontrolable, encendí otro cigarrillo. 



-No creo tener que hacerte padecer con mis palabras lo que ya sabes que pasa.- Dijo buscando mi autorreflexión.

-Hazme padecer, porque juro que no entiendo cómo sabes ni por qué me estás diciendo lo que me dices.

-No sigas, resigna tu postura Elías, ya estoy dentro de tu casa, ya cumplí mi última misión. Sabes lo que pasa pero seguís como en aquellos momentos, aferrado a la esperanza de lo que ya sabes que es imposible. No dudes de mi verdad, has dudado y el resultado son mis relatos.



-¿Qué pasa? Por favor… ¿Qué pasa?

- No pasa nada, eso pasa. No existo, pero la inseguridad nuevamente te desvío de lo real. No soy más que tu imaginación, solo soy la última prueba a tu débil resistencia de no creer en ti mismo. Ante tus ojos no hay nadie, solo soy quien vive dentro tuyo, “soy el poder de destruirte”

-Existes, porque estas aquí. Existes porque te veo y eres real.
-¡TE DESTRUI!

2 oct 2013

Nosotros, el inconveniente


 Por Exequiel Arrua 
Resulta sumamente complicado explicar (y sobre todo explicarnos) aquello que nos caracteriza y nos define como lo que somos. Cada uno de nosotros es tantas veces y  de tantas maneras como la cantidad de  percepciones que caen sobre nosotros.
Las distintas disciplinas fueron clasificando en grupo a través de los años, y hoy son tantas las formas de ordenar la misma cosa que la confusión se fabrica en simultáneo, sin que nos demos cuenta, y a la velocidad de la luz.
La necesidad de tener un nombre hoy se ha vuelto una estética que se encuentra mas cerca del rotulo que de una designación que facilite el reconocimiento en los tumultos. En otro sector, también sectorizado, las masas son entendidas como amontonamiento de gente la cual se intenta guiar según los intereses de los guías; así los debates tomaron relevancia en la historia y han ido abriendo puertas que daban a ventanas, y ventanas que desembocaban en puertas. Tristemente aun quedan muchos encerrados en laberintos mentales que no hacen otra cosa que retroceder el proceso, permitiéndoles solamente la marcha atrás en el camino del nuevo mundo.  
La preparación académica nos otorga sin que nos percatemos una suma incontable de saberes que luego regularan nuestro análisis, volviéndonos indefectiblemente subjetivos con tendencia a lo aprendido a lo largo del pasaje que transitamos consciente o inconscientemente, por elección o por necesidad.  Entonces, serán NO hijos de Dios aquellos que no apliquen el mismo criterio o actúen a partir de saberes distintos a los míos, saberes erróneos.
Estamos algo distraídos, y digo algo porque la otra parte de nosotros esta confundida. ¿Porque decimos lo que decimos, y porque sostenemos el discurso mas allá de la critica?
Conocemos la tendencia de ciertos lugares, sabemos que hace frío con solo mirar la geografía, y ubicamos el infierno muchas veces cercano al Ecuador. Pero lo cierto es que solo sabemos lo que leímos de un mapa desconociendo totalmente la precisión de los datos, como también deducimos el verano a consecuencia de un calendario. La realidad se confunde con la deducción; y como nadie lo sabe, sin darnos cuenta caminamos efímeramente sobre una de las dos.
La otra vertiente posible que se desarrolla en la maqueta del mundo tiene que ver con los intereses y expectativas de la vida, o intentos de vida. Algunas luchan corren desesperadamente detrás de la ambición de color verde, la cual coquetea con su valor a diario generando lo que el mundo dominado reconoce como “crisis financiera”. El otro extremo es algo menos pretencioso, y solo desea masticar barato aquello que el Mesías utilizo para alojar su cuerpo por siempre. Aquí nace también la dependencia eterna, esa que el mundo padecerá por siempre, la guerra interminable entre el valor y el ser, la honestidad o el dinero, el precio o la libertad.
En las casas, en las mansiones, en los montes y en los lugares que aun no conocemos. En grupo, de a dos, con desconocidos o en solitario. Con alegría, con dolor, con culpa y con sueños; siempre nos encontramos desesperados en situaciones cotidianas que intentamos revertir. Esto no es nuevo para la humanidad, pero tampoco se podría garantizar que sea humanamente aceptado. Sin embargo somos el ejemplo, somos la corrección como también el error. Somos los matices y la oscuridad, somos el problema a resolver. Pero pocas veces nos damos cuenta que nuestras frustrantes e interminables criticas somos nosotros mismos, y que la voluntad de cambio no alcanza a la hora de esperar un resultado.

   



25 sept 2013

Nicasio espera recordando

Por Exequiel Arrua 
Intoxicado de recuerdos bellos Nicasio no logra irse de la sensación morbosa de no querer ser mas nada. Mueve su cabeza sin pensarlo, como si imitara el gran reloj de pared que se encuentra en el living de s
u casa, pareciera que solo espera la hora que todos detestamos.
Llora diez minutos cada día, así llueva, salga el sol o el frió lo desgarre. Balbucea insensateces que solo para el tienen un sentido, y sin pensar hace una obra de caridad al menos una vez al día.
Temblores miedosos acompañados de un fuerte apretón de dientes, suspiros interminables y una resignación que no llega; esto es lo mas real que Nicasio cree que queda de el. Si bien ha salido incontables veces a buscar sus ganas en lugares antes recorridos, el cree que solo cuenta con esas limitadas sensaciones; las cuales ya necesita para poder sobrevivir.
Sin tener una hora específicamente estipulada, Nicasio le dedica un tiempo considerado a escribir. Formula preguntas y preguntas que antes de irse a dormir el solo responde, se plantea situaciones y apunta recuerdos. Es así que la mayor parte de sus deducciones terminan siempre en el mismo lado.
“solo se que tengo recuerdos. Estoy atrapado en  un lugar inexistente que solo yo puedo apreciar. Ese lugar que cada uno tiene y conoce en su intimida. En mi caso podría decirse que es consecuencia de una perdida, la perdida de mi mayor tesoro, el arrebato de lo único que me podía movilizar. Soy algo que deambula, el resultado de la perdida de inocencia.
Ya no veré el cielo como aquellos años, ni tampoco podré reír sin el temor a equivocarme. Lo he intentado pero fue inútil, ya no logro sentarme a disfrutar el paisaje mirando el sol que me encandila,  por mas de quince minutos. Ya no siento lo que me pasa, no siento que  mi sentir sea totalmente sincero como aquellos días.”
Así Nicasio pasa cada uno de sus días. Mirando fotos, escuchando música de años anteriores y leyendo cartas de todo tipo de los tiempos que extraña. Muchas de sus horas las transita con los ojos cerrados, con el único fin de sentir el recuerdo lo mas real posible. Repite frases y sabe que ha pasado esa fecha y en esa hora años atrás. Trata de incorporar a su rutina cosas olvidadas de aquellos días y recuperar hasta lo mas mínimo que pueda generar en el un recuerdo.

                                          
Es de esa forma que Nicasio, jornada tras jornada se encierra en su laberinto, el cual para el resulta excitante. Implorando a su ser supremo, que mañana venga alguien que le quite los recuerdos para ya no existir.


19 sept 2013

Trotamundos

Por Exequiel Arrúa

Hace ya un tiempo, cuando para mí las verdades y los viajes eran sinónimos, me perdía en cada momento riendo para encontrar un final que pudiera mostrarme la razón de aquellos días. Así explore sutilezas como también el complejo mundo del por qué.
Como el tiempo se mueve tan rápido que jamás logró ser atrapado, no fui la excepción, y los episodios se desvanecieron antes de que los llegara a entender. Me senté en la transición de los vientos para mirar la supuesta realidad desde arriba, pero allí se entendía menos que siendo parte de ella. Entonces compré en un remate un lugar inadecuado para ejercer mi demencia e intentar perderme en la muchedumbre aparentando ser uno más.
Ya en otro año, perdido entre el montón de entes en movimientos, era propietario de una cédula, la cédula de la mentira, la misma que me permitía y le permite al mundo interactuar con el ecosistema de la sociedad mutando a cada momento los ideales para lograr ser. Con ella podía someterme a las maravillas manipuladoras de la humanidad, ser feliz estando vacío, y hasta llegué alguna que otra vez a vacacionar en los cielos de colores.
Como Roma una vez ya no pudo sostener su imperio, yo tampoco pude respetar aquel reglamento a la perfección y no tardaron en darse cuenta que no pertenecía a esa comunidad. Fue entonces que después de un largo receso de ideas volví a nacer, pero ahora asumiendo riesgos, ahora estaba mucho más loco que antes y pretendiendo ser quien soy.
Así, fui recorriendo pueblos buscando demencias similares a las mías, al poco tiempo eran unos tantos, y crease o no, podíamos vivir, sumergidos en contradicciones pero podíamos vivir. A medida que las masas se perfeccionaban nosotros nos convencíamos más y más de nuestra locura, incluso organizábamos competencias para demostrar que nosotros también crecíamos como comunidad. Pero como era de esperarse, eso se terminó. Para desgracia mía, mi paranoia no caducó, entonces seguí viajando, pero ya no en busca de otros, si no profundizando en mi mismo.
Después de algunos años, los cuales yo intentaba no contabilizar, pues creía que eso podía terminar con mi existencia; el señor audaz y coqueto que se hace llamar destino, puso delante de mis ojos la escultura de la vida. Sin apuros pero rápidamente, me mostró la oposición de mi crítica logrando seducirme.
Una tarde (que siempre creí que había sido una noche) me habló de cosas desconocidas con un leguaje nunca antes escuchado, puso frente a mí al subversivo amor, el cual no tardé en comprar. Así mis días siguieron su rumbo pero ahora con otro color, ahora los verdes tenían contrastes y los negros eran menos seductores. Esas tardes se multiplicaron, los días perdieron la noche y las estrellas brillaban despidiendo melodías para que lograra dormirse sin la necesidad de los sueños, pues desde aquella tarde mi casa, mis movimientos y mis razones eran parte de los sueños.
Fueron años de colores, fueron años que silenciaron mis palabras para que pudiera yo sentir. Fue como haber vivido una vida, una vida que te quita la melancolía de saber que vamos morir. De esta manera habiendo dejado intentos incompletos en el camino, me convencí que existía.
Pero como sin defectos no existen los perfectos, y lo perfecto me es incompatible, aquella ilusión llegó a su fin. Teniendo nuevamente que buscar en la basura mi esquizofrenia, para juntos tomarnos un café y decidir hacia donde emprenderíamos el nuevo viaje.


11 sept 2013

Sala de espera

 por Exequiel Arrua
No se puede en el tiempo ubicar los actos con exactitud, pocos lograron armar el archivo nacional del individuo solitario. Solamente existen expectativas que van marcando un posible escenario, no recordamos aquellos que atestiguamos porque no estamos seguros de haber dicho algo relacionado a la veracidad que convivía  con nosotros.
Nos quedamos esperando que el colectivo se apiade de nuestras manos ocupadas y se detenga para llegar a tiempo para cuando el niño regrese del colegio. No escuchamos nuestro reclamo en el discurso de aquel nos trajo un kilo de arroz, no sentimos como quisiéramos sentir los discursos de los toma decisiones. 
Se nos murió la ilusión esperando que suene cambalache en la emisora de moda, y la modista me recomienda el suéter del local de la esquina para que su amiga ingrese lo antes posible en el mercado textil.
Estamos a la espera de esa mujer o ese hombre que entienda lo inentendible. Aguardamos el tren en la vieja estación abandonada, aquella que no defendimos en la década feliz. Somos personas personificadas por lo que “tendría” y resignamos la esencia al punto de perderla en baches mentales que con el tiempo desconocemos si existieron o no.
Peleamos con el mundo por la libertad del otro siendo presos del prejuicio y victimas de las imposiciones sociales, somos el proyecto revolucionario de la posmodernidad. Somos una tentadora oferta para un sistema sin sueños tangibles, parecemos maquinas que intenta parecerse a quienes conformaban la humanidad.
Estamos demorados pensando la salida, todos los días estamos saliendo a la libertad terminando la jornada en la esclavitud tecnológica que nos convenció que jamás nos libraremos de la estupidez, a no ser que nos parezcamos a los antepasados infelices que se murieron sin saber vivir.
Estamos a la espera de un ajuste de precios mientras estafamos en la cotidianidad a los débiles del sistema, caminamos hacia los sueños inventando barreras que obstruyan las metas y somos perfectos buscadores de imposibilidades para poder refugiarnos en la resignación más cómoda de todas.
Así la vida va tomando forma, y las formas se ven limitadas por las imposiciones y los requisitos que nos exigen para existir dentro de un mundo acelerado que manipula nuestros deseos y necesidades. Los días parecen ser una simple y eterna espera que con el paso del tiempo nos hace olvidar los objetivos para sumergirnos en el goce de lo que nos fue impuesto.
La revisión de los sucesos nos muestran mucho mas expectativas que llegadas, y pocos se percatan a tiempo que todo lo anhelado en realidad siempre nos estuvo esperando, y fuimos nosotros mismos quienes nos inventamos la imposibilidad volviéndonos un cobardes mas que por medio de las excusas asimilo su fracaso.



29 ago 2013

La búsqueda nocturna de Dylan

Por Exequiel Arrua 
Dylan llegada la noche se sienta debajo del viejo árbol que esta detrás de su casa, que en realidad no existe, pero que necesita imaginarlo cada noche para sentir que al menos el árbol  que desea existe. Con el humo en su cara realiza cuestionarios que el mismo responde, volviéndose confusas las respuestas, debido a que jamás sabe si contesto la verdad o si respondió manipulado por los deseos inconscientes.
Amante de las noches frías, extremadamente atrasado en el tiempo e iluso por excelencia; Dylan juega por las noches a creer que su mundo existe, imagina de tal manera sus avaricias que al encontrarse con la salida del sol ya no comprende el mundo real en el que vive.
Sus actos son lentos para su dinámica forma de pensar, resultando los actos cotidianos frustrantes, debido a que él posteriormente pretendió en un final lunático, el mismo final que de ninguna manera podría haber existido. Así deambula por los cielos existiendo en la tierra, sin poder resignarse a que su vida no son sus pensamientos si no la realidad.
Enamorado del silencio y perdido en aventuras extrañas de amor, sueña con los laureles y respira su creatividad, dejando en cada beso su parte más real. A tal punto de sentir que ya no siente. Pero en el instante mismo que se siente vacío llega la noche, y con ella vuelve también la insensatez, y envuelto nuevamente en penurias vuelve su cuenta a cero y su mundo es totalmente diferente al mundo de la noche anterior.
Hablar de Dylan limita los calificativos normales, existen muchos que lo han condenado antes de dejarlo pronunciar siquiera una palabra. Y son pocos quienes lo ven como uno más. Pero esto no afecta a Dylan pues él no conoce el mundo real, no se ha enterado del sistema universal de vivir.

Es así, que enfoca sus ganas, sus ideas e incluso su vida a poder exigir en su propio mundo. Pues es un convencido de que si piensa, lucha y cree en sus pensamientos lunáticos estos prosperaran, y existirá alguna vez otro desequilibrado mas que lo acompañe en su viaje.



16 ago 2013

Observato(rio)

Por Exequiel Arrua 

Las sinceras personas bellas ya no caminan por cerrito y Alem. Ya no caminan. Lo que no se detiene es el vertiginoso tiempo que Ignora vientos y asume el desinterés.  
Algunos intercambian momentos. Se puede ver a muchos desesperados en el goce de las reuniones. Hay quienes siempre visten bien y esperan el modelo compatible. Otros solo están mirando por la ventana que da a todos lados…

Se cree que creer es la clave. Sin embargo se han ido inventando tantas claves que se bloqueo la creencia. Y así muchos (tantos como si fueran todos) se inventaron una.
Algunos creen que los recuerdos fomentan el deseo de las sensaciones, y estas te trasportan al lugar recordado. Lo que  sucede es similar a la que nos invade cuando la curiosidad nos lleva a querer conocer. Quizás sea porque el recuerdo ya no existe. Es una imagen más de nuestra imaginación permitida.

Algunos preparan la mesa para dos, siendo que son tres. Existen quienes se percatan de que algo es mentira pero de momento optan por vincularse con los mentirosos, otros duermen con la TV prendida. Y los que perciben todo esto enloquecen en la búsqueda de una opinión similar. Se dice de algunos perseverantes que han intercambiado opiniones, pero la fantasía es tan rápida como la luz.




1 ago 2013

Sinidas (sometidos sometiendo)

Por Exequiel Arrua
Si bien sus movimientos en determinados momentos no conocen de límites, saben que existen lugares donde no deben moverse, o ni siquiera pisar.
Alguien, un ente cualquiera que tiene sobre ellos poder, dispara monólogos largos y aburridos que nadie desea escuchar, y a nadie le hacen gracia. Pero los Sinidas no cuentan con el derecho de la palabra, como tampoco son libres de la toma de decisiones, mucho menos de irse. Es así que callan archivando su más horrible dolor, teniendo que mantener su espalda erguida hasta el final del libreto.

Pero por alguna razón entupida que no entiendo, los Sinidas solo se encuentran a la espera de alguien inferior. Ellos, quien padecieron minutos y horas interminables escuchando monologar a alguien que disfrutaba de someterlos, ahora estando monologando.
Son ellos quienes ahora exigen, ellos hablan y no paran de hablar. Son los mismos Sinidas que sufrieron, los que ahora están disfrutando de alguien inferior.

26 jul 2013

Manuscrito encontrado en la calle La paz y Locomotora.



Ciudad de cerebral, 16 de abril de 2013


Al otro Planeta:
                           Cambio la pronunciación por el tipeo, las interpretaciones del habla por el “posible nuevo lenguaje”, el cual escasas veces cuenta con las letras necesarias  que dictamina el vocabulario. Ahora la vida se mira para luego ser elegida, ya no nos seducen los álbumes familiares un domingo de lluvia. Es aquí y ahora, es en este preciso momento, es tanto que en ciertas situaciones ni siquiera se llega a concretar.
Hubo un mundo en el cual la gente murmuraba por las esquinas criticando el acto del vecino de enfrente, mientras que hoy narramos lo que añoramos ser.
Las normalidades que nos rodean alguna vez fueron inusuales, y sin que nadie se percatara cada día una nueva persona incorporaba a su cotidianidad aquello que para entonces estaba fuera de lo común. Quizás fue así que el libro termino compitiendo en el mercado con el PDF.

Somos un objeto con movimiento frente a distintos rectángulos luminosos en los cuales alguien que no conocemos y que ni siquiera sabemos si existe, nos dice sin decirnos cual es el próximo movimiento en masa. Nos demora tanto tiempo como el que perdemos, nos forma el intelecto de la misma manera que deja abierto el cajón de la basura humana.
En estos Días que se salen de la órbita del mundo que conocíamos, podemos ver el futuro unos segundos antes del suceso. Podemos hacer que la mano deje de apuntar al sol para que tape una nube, podemos desde las nubes hacer realidad la imaginación.
Somos iguales pero distintos, somos muy distintos pero resultamos iguales.
La mayor cantidad de virtudes, fracasos, anécdotas, y sentimientos que se encuentran dándole forma al lugar que habitamos seguramente nos confunde la racionalidad más natural que vive en nosotros, lo que deja ver la imposibilidad de salir de ese engranaje excelentemente pensado. Y todo aquel que intento poner en práctica el mundo que habitaba en su cabeza, hoy, en el mejor de los casos, quizás vive el algún otro planeta sufriendo de soledad.   


Algún antepasado 

Sobre en el cual fue encontrada la carta.



18 jul 2013

Somos Sindo Sin Ser

 Por Exequiel Arrua 
Elegimos una verdad para camuflarla como una mentira casi perfecta, para insertar en el otro la duda; para que de ese modo deduzca lo que no queremos decir.
En los cielos estrellados hemos chocado más de mil veces con el choque, como también vimos estrellas en medio de la tempestad.
En algunas oportunidades, desesperados por no desesperar, acudimos a la última chance dejando la lógica olvidada.
Seguimos siendo seres que pretenden ser por sobre todas las cosas. Tanto queremos ser que no nos hemos preguntado que quisiéramos ser, entonces en el camino, en el confuso y eterno camino del ser, terminamos siendo el error más agradable de un plan perfecto que fallo.
Somos testigos mudos de cosas que ya nunca diremos, o que al decirlas será algo similar al silencio.

Hemos dejado de ser todo lo que alguna vez soñamos, porque el pensar es tan exacto que el acto no llega a equiparar, es ahí entonces cuando dejamos de buscar la perfección del hacer. Para terminar siendo parte de un destino, destino supuestamente inevitable, pero que nosotros elegimos.

27 jun 2013

Soñando

por Exequiel Arrúa 

Es su ausencia, su no carcajada, su paz  y la oscuridad lo que me lo permite.
Es justo ahí donde comienza el limbo, es ahí donde las ideas lo forman.
Se enmudecen las voces que hacen eco de esta soledad para dar lugar a la imaginación más imaginativa, que me permite estar en cielo de fuego acariciando mis deseos mas deseados.
Corren las carreras sin nadie que haga competencia, mientras compito conmigo mismo para darle perfección.
Me vuelvo iluso, me trepo del tren que ya no pasa y construyo maquetas destacables de las situaciones que a esta altura no se si existen o no.
Mi violenta mirada mira los espejos que me muestran perfectos, logro hablar con todos sin que nadie me diga nada.
Irrazonable se vuelve la razón, paranoico esta el doctor al querer hacerme dormir.
Existen los vivos que decido darles vida y han muerto quienes siempre lo estuvieron en mi psiquis, con la diferencia de que ahora es literal.
Le doy movilidad a los recuerdos, y las imágenes forman la más bella telenovela de amor o el drama más dramático según la ocasión. Con mi extraña manera de hacer zapping cambio de canal como prendo un cigarrillo y cuando el aburrimiento me aburre decido enloquecer.
Estoy despierto pero puedo imaginar que duermo, como también  puedo mirar con los ojos cerrados esos ojos que ya no me miran. Camino las veredas como nadie podría caminarlas y les canto melodías melancólicas en agradecimiento por haberme dejado flotar en la realidad imaginaria que mañana terminara siendo la verdad incuestionable.
Y de repente la tierra tiembla con temblores estáticos, los ruidos comienzan a ser reales y alguien me toca.
Necesito nuevamente el agregado para seguir viendo, veo cosas que no puedo refutar.
Alguien besa mi frente, alguien me pone frente a muchos una vez más. Otra vez se bloqueo el teclado de la imaginación…
Desespero, grito y tomo mucho café descafeinado. Me despeino y vuelvo oscuro mi mundo intentado dormir, pero las cortinas se abren con el viento para que el sol me resuma el maldito día que me espera.


Una vez mas sin poder elegir el lugar y sin la autoridad de eliminar detalles vuelvo a la verdad, vuelvo a descubrir que los vivos están mas vivos que nunca, que los muertos resucitaron mas de una vez. Otra vez me entero cual es la razón de tanta esperanza ilusa que me volvió adicto a los sueños. Nuevamente sos de verdad. Me compadezco. 

22 jun 2013

Carnaval Idealista

Por Exequiel Arrúa 

Somos tan estúpidos que no leemos lo mismo por estar mal escrito, besamos los besos que no dimos en medio de lamentos inútiles que han ido mutando a lo largo de una historia, nuestra historia.

Cuantas veces le dedicamos minutos llenos de palabra al gran dios, mientras nuestro inconsciente nos parlaba como silbido que el jamás existió; pero como nuestro motor predecible casi siempre engancha para el mismo lado, necesitamos creer en la solución cómoda de alguien superior.
Nos alentamos con palabras vacías, pedimos alguna autoestima prestada y cada tanto miramos televisión. Gritamos sabiendo que no llegamos ni al silencio y juzgamos las verdades que nos perjudican.

Basta con salir a la puerta para asistir al carnaval, en cual las caretas son la cara visible de esta realidad. Tantas son las mascaras, que somos nosotros los enmascarados por no asistir al montaje, montaje ya convertido en vida.

Algunos no desearon quedar fuera pero fue así y no existe vuelta atrás, así como tampoco esos tantos sujetos de mascaras hoy pueden transitar la transición sin ellas.

13 jun 2013

El tránsito a la muerte

Por Exequiel Arrua
Cada vez que tus labios arrojan silencios que se pierden en el barullo de palabras al punto de que pocos se percaten de tu presencia, cada vez que te cruzas de vereda, o cuando te quedas prisionero de la duda a tal punto de llevarla plasmada casi por siempre en la piedra que tienes como corazón.
Cada vez que cediste padeciendo la represión, las veces que compraste una bolsa de aire con un amable “todo bien”, o en aquellas cartas que jamás llegaron a destino.
Cuando corriste desmedidamente aquel colectivo que se dirigía a tu último parcial, cada foto que  impidió la exposición de tus ojos al natural,  en las palabras mal habladas que te mostraron cómplice de la ignorancia, como también el día que se prolongo en tu oreja el eco de una asesina negación.
A veces antes de encenderlo se te destruye ese cigarrillo al que le pensabas absorber al menos un poco de tranquilidad, por momentos pareciera que la situación te hará explotar en el preciso lugar en donde estas, y decenas de veces te ha inmovilizado el temblequeo de tus vértebras. Esa también es la misma sensación…
La destrucción del disco que dios le produjo a Lennon, el salto al vacío de aquel conocido casi compañero que te caía bien, cuando ya no le puedes pedir a tu amor vencido aquel perfume de almidón, o la simpleza con la que te encontró el momento mas importante de tu vida…

Es así que en cada instante, a donde quieras que vayas, en este planeta o en cualquier otro. De día, de noche o con luz artificial. A la mañana temprano, en el medio día más radiante de todos o simplemente bajo la transición del sol y la luna, cada uno de nosotros se va muriendo despacito al no poder satisfacer la demanda del deseo…
Entonces para que pensar en aquel día inevitable, si nos están (o estamos) sobre atacando a la velocidad de la luz.


6 jun 2013

Comercialización humana


Por Exequiel Arrua 
Los cuerpos admirables del mundo están como si los años no le afectaran mientras cualquiera de las Marías que encontramos en el mundo real sufre despiadadamente la perdida inevitable de lo que supo ser su arma letal.
Discutimos discusiones ajenas desde otra dimensión, discutimos la temática de otros, somos el intento fallido del estereotipo con animaciones en 3D; somos la estrella de mundial en lugares escondidos, y en simultaneo a las fantasías de la razón manipulada está marchando el tiempo y amenaza con no volver.
Van los autos apurados para llegar al placentero esfuerzo, que luego será compensado con la posibilidad de continuar en el circuito de los vivos aterrados.

Tenemos precio a pesar de la dignidad, tenemos ganas que demandan esfuerzo, somos la gran fuerza que solo nosotros mismos podríamos destruir. Nuestro enojo vale un gesto, pagamos con gestos nuestras manipulaciones victoriosas. Seguimos esperan que nos traicionen para traicionar…

Hay avaros comunistas, existen generosos capitalistas. Hay ciudades maltratadas, hay maltrato en tu ciudad. Puede haber una mina de oro en el lugar mas pobre del mundo, como puede (y existe) un mundo decorado en cual estan paliados la felicidad y el confort.

Los que no son nadie están siendo protegidos por la exclusión de la masa dominante, la cual interpreta esto como victoria mientras lamenta el amor vacío que ni siquiera logran interpretar.

Somos la copia barata de lo que no logramos comprar ni entender, somos el canje mejor pago según nuestro bolsillo, somos simplemente lo que podemos comprar. 

31 may 2013

Las subsistencias negociables

Por Exequiel Arrua
Predican el predicado prejuzgando el sujeto, mientras se sujetan de la soga casi rota que los sostiene. Son Whitney Houston con la coreo de Jackson y con la fama de un mediático argento, y adoran los anhelos de terceros por esa falta de valor para el ensayo y error de su propia empresa; esa vida empresarial o esa empresa que casualmente es vida, donde todo se rige por el valor de cambio.

Son los que se escapan de la periferia del sentir para sumergirse en la razón, en su razón, esa misma que jamás los encuentra equivocados; pues solo los carenciados tienden a equivocarse.
Están creando el mercado negro del cielo argumentando que la dignidad es falsa y que los sueños solo pertenecen a un sector determinado. A su vez el perfeccionismo egocéntrico los convence día a  día que solo ellos y nadie más que ellos tienen el derecho de soñar, y sueñan…sueñan con que vos y yo no existamos mas…sinembargo somos parte del negocio. El triste, lamentable, frío y vacío negocio de vivir que ellos tienen…



23 may 2013

La Ciudad del Ruido


Por Exequiel Arrua 
En una ciudad sin ubicación donde viven todos y nadie existe, algunos tipos cuentan historias sin un fin determinado.
Caminantes caminan las veredas del olvido, mientras que los olvidados alargan su vida intentando ser recordados.
El sol se asoma a eso de  las tres de la mañana, pero nadie se sorprende si la noche ausenta al sol por años, quizás sea porque no hay nadie…
El viento es humo, el mismo que empaña los ojos de quienes caminan, pero estos tienen mas de cinco sentidos, tal vez por eso siempre que pisaron  la huella fue portada de un libro.
Esta ciudad perdida es conocida como ”la ciudad del ruido”, se la llama así porque la esperanza de aquella comunidad  (desde los principios)  es que las interferencias entre la psiquis y el corazón dejen al menos unos segundos de hacer barullo.

Los animales hablan, las aves no vuelan y a las cinco de la tarde se acostumbra a tomar el te. Luego de la merienda glamorosa todos se van de viaje a los sueños, mas de uno nunca volvió. Quienes lo hicieron aseguran que allí cierta cosas son tangibles, como también suelen escucharse historias de enormes paredes con rostros tallados en los ladrillos.

Esta ciudad no habitada y tan llena de vida no dedujo aun cual es el camino a la muerte, quizás porque quienes no mueren en el desconcierto de la urbe misma lo hacen cuando pasean por los sueños.
Los quince de cada mes todos concurren por provisiones al mercado, el cual solo abre sus puertas ese día y por dos horas, teniendo a veces que cerrar antes por falta de mercadería. Lo extraño es que nadie compra los cuadernos de veinticuatro hojas por ser marca “sinceridad”.
En la plaza general Vioprinc todos los días tres jóvenes saltan la cuerda de manera obsesiva, casi al borde de la desesperación. No han dejado de saltar los tres al mismo tiempo por años, mientras uno descansa los otros dos saltan aun mas enfurecidos. Si bien se desconoce el motivo de tanta estupidez, algunos aseguran que los individuos no han dejado de saltar en años porque un brujo les prometió que si se esforzaban en saltar casi hasta morir alguien los llegaría a querer, y quizás así podrían habitar el mundo de las personas tangibles.
Las quejas son imposibles debido a que nadie puede hablar sin la orden del “yo”, lo extraño es que nadie lo conoce; y los comentarios mas comentados aseguran que este es el principio de toda adicción.
Nada más se sabe de esta ciudad (ubicada tan cerca que nadie la ve) porque quien intento contar algo más, solo se quedo contando el cuento.






16 may 2013

La carretera de las sensaciones (Un pasaje perdido…)



Pequeñas cosas que nunca se vuelven a repetir…
La sensación pasajera de la libertad.
Pequeñas cosas que viven en vos, están sin estar…
Hoy, el lugar perfecto para lo que paso.


Ensayábamos enojos e interpretábamos la mentira.
1 Este preciso momento me iría hasta la habitación, la cual pareciera que es parte del living, y dormiría por horas, posiblemente por días. Da igual, solo necesito dormir, o quizás soñar no se…
2 Tengo que ejecuta la posibilidad divina que este deslumbrante sistema me dio, no puedo desperdiciar en cosas banales el valioso tiempo, mucho menos soñar!
3 Estudiando la “gran posibilidad del sistema”, marchamos; para que cuando seamos grandes y formemos parte del  “nuevo mundo”  podamos tener alguna posibilidad de manifestación.

La carretera de la vida es inevitable, te va llevando en contra mano y pareciera que vas  por Abbey Road mientras el mundo te observa. Cuando ya nadie se detiene, recién ahí, te pones a pensar en la veracidad del entorno, entonces descubres que los laterales de tu Abbey Road están desiertos, solo es un descampado, te estafaron, o te estafaste...
 El único inconveniente es el costo, dejaste de ser tú.